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UX es más necesario de lo que piensas

Hoy en día las empresas demandan cada vez más tener entre sus filas un diseñador de UX para mejorar la experiencia de usuario. Ya no solo basta con centrarse en vender un producto desde la web o la aplicación que desarrollemos, si no que, además, las nuevas sociedades necesitan una serie de experiencias únicas en cada paso del proceso de compra. ¿Qué lo hace tan necesario?

El término diseño UX, del inglés user experience, hace referencia a cómo se siente un usuario a la hora de interactuar con nuestro sistema. Tan simple y tan complejo a la vez. El origen del concepto usabilidad web nació en los años noventa y se entiende por el trabajo que se hace para convertir un producto o un servicio en algo funcional. Es decir, dejar en el usuario una experiencia lo suficientemente satisfactoria en el momento de consumirlo como para que desee repetir.

Hace tiempo que las webs y las aplicaciones han dejado de ser un adorno, un mero escaparate virtual en el cual los usuarios pasean, se paran, entran y se van. Ahora es diferente. La experiencia vivida por la mayoría  determinará que contacten o que compren el producto final según lo que sientan al navegar por nuestro sistema. Y es que desde hace tiempo la estética ha dejado de tener tanta importancia en los desarrollos para dejar paso a la facilidad de uso, llegando incluso a superar al diseño. Pero, ¿cuáles han sido los motivos de este cambio?  

Principalmente se debe a la cantidad de diferentes dispositivos con los que se accede a los contenidos. Se hace fundamental que se armonice la navegación y que se asegure el funcionamiento entre todos los dispositivos y sus resoluciones, tanto portátiles como de escritorio. Otra característica es que la complejidad de las páginas webs y de las aplicaciones ha aumentado considerablemente. Se han añadido más funcionalidades en el mismo “espacio” y se debe evitar que el usuario se pierda entre todo ese contenido extra. 

Por último, se debe tener en cuenta que la exigencia y la competencia de las nuevas sociedades es cada vez mayor. Ya no vale simplemente con un producto de calidad y único, si no que se debe generar una experiencia inolvidable. Esto se reflejará en visitas, en conversión de clientes y, por tanto, en ingresos y grandes beneficios. Motivos que han generado un aumento exponencial en la demanda de diseñadores UX. Las empresas buscan perfiles completos que sepan combinar diferentes habilidades para lograr diseñar estas exclusivas experiencias que se pueden definir en 3 aspectos. 

Piedra angular del diseño UX

Las empresas buscan perfiles completos que sepan combinar diferentes habilidades para lograr diseñar estas exclusivas experiencias que se pueden definir en 3 aspectos. 

Usabilidad. Se refiere a la facilidad con que las personas pueden utilizar lo desarrollado con el fin de alcanzar un objetivo sin ningún tipo de problema ni impedimento.

Accesibilidad. Es el grado o a la facilidad para que un usuario pueda entender o utilizar el producto. Ya no solo por personas con problemas visuales, por ejemplo. Este apartado abarca también la capacidad de adaptarse a dispositivos antiguos o conexiones lentas. 

Interacción. Es la acción o la relación entre el usuario y el producto. Ser capaz de analizar el comportamiento tanto técnica como emocionalmente. Qué sea capaz de provocar en nosotros un sentimiento positivo y agradable. 

Asimismo, para ser un diseñador UX completo se debe tener una fuerte atracción por el diseño, comprender cómo funciona y cómo reacciona el sistema y, sobretodo, se debe estar en continuo aprendizaje. Quizás una de las características más importante es que sepa ponerse en el papel del usuario final y comprender cómo va a reaccionar y qué es lo que puede echar en falta a la hora de navegar por los procedimientos que se han creado. Un diseñador UX necesita además de estas habilidades, realizar una serie mediciones para confirmar y corregir los diseños. Se debe testear con usuarios reales, obtener los resultados y valorar las mejoras que se puedan hacer en el diseño.  

Eso sí, hay que recordar que no está todo escrito dentro del mundo UX. La experiencia, el factor humano, la innovación y la creatividad son puntos fundamentales para realizar diseños que evoquen en los usuarios emociones o sensaciones que no vienen definidos en ningún manual. Sin duda, un buen diseñador UX debe ser observador y analítico y debe tener en cuenta el mundo que lo rodea.