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Los robots nos enseñarán a cómo programarlos

Sin que seamos conscientes, los robots con inteligencia artificial se están haciendo un hueco entre nosotros. Su producción ha aumentado, es un hecho. Aplicando la lógica, dentro de poco tiempo serán parte esencial de nuestras vidas y dominarán casi cualquier campo. Ellos mismos serán los que nos enseñen a diseñarlos y a programarlos. Python es y será la clave para comunicarnos con ellos.

Las hoy en día ya conocidas leyes de la robótica o las tres reglas de Isaac Asimov (conjunto de normas elaboradas por este escritor de ciencia ficción que incluyó en su libro ‘Yo Robot’*),que han servido para definir los límites que debe tener cualquier robot diseñado o creado por nosotros, pero, ¿qué ocurriría si son ellos los que se programan unos a otros? ¿Qué pasaría si se rompiese esa barrera en la que los robots son dueños de sus propios robots? ¿Servirían esas mismas leyes o serían capaces de desarrollar otras o ninguna?

La respuesta a esas preguntas no la sabemos aún, pero podemos intuirla. Hace dos años que la famosa red social Facebook tuvo que, literalmente, apagar a una inteligencia artificial que había sido capaz de aprender y desarrollar nuevas tácticas de negociación. La IA había conseguido desarrollar su propio lenguaje, mucho más apto y lógico para la tarea que tenía que desempeñar, pero imposible de descifrar por los humanos. Los programadores olvidaron indicarle a la IA que se comunicara con las reglas básicas del inglés y consiguió tener autonomía propia y optimizó la tarea que le había sido encomendada.

 ¿Qué es un robot?

A grandes rasgos, un robot no es más que una máquina que se puede programar para que realice cualquier tipo de tarea, imite un comportamiento humano o animal, o interactúe con objetos o personas. No importa  el campo en el que se utilice y la clasificación que tenga, si posee un brazo mecánico, dos o ninguno. Ni que su forma se parezca a la de un humano o a la de un animal, o tengan dos ruedas, cuatro o vuelen. Todos tienen el mismo común denominador: hay que programarlos. Dependen de nosotros para darles “vida” y una razón para su existencia. 

Sin embargo, gracias a la inteligencia artificial, se está consiguiendo que los robots sean cada vez más hábiles, competentes y un poquito más independientes. A cada máquina se le está dotando de un “cerebro” con el que poder pensar y razonar. No solo se están creando robots para que obedezcan las órdenes codificadas en sus circuitos y placas base, sino para que también puedan tomar decisiones en base a unos criterios obtenidos por ellos mismos. Hasta hace poco, los robots eran máquinas simples haciendo tareas simples, pero con la evolución que ha habido en la última década se están perfeccionando cada vez más, dotándolos de libertad para que tomen sus propias decisiones.

Debido al aprendizaje profundo -deep learning- no van a necesitar depender de un ente humano que los enseñe o que les corrija comportamientos erróneos, sino que ellos mismos serán autosuficientes. Sus algoritmos aprenderán en base a recompensas positivas que recibirán a medida que se aproximan a su objetivo, serán capaces de notar si van por el buen o por el mal camino gracias a los factores externos, y ajustarán su red neuronal para lograr completar la tarea asignada con éxito. Características que los harán casi humanos.

Llegará el día en que contemos con robots en las escuelas como auténticos profesores. Nos enseñarán, no sólo los colores, los países y sus capitales, sino también a cómo programar a otros tantos como ellos. Nos enseñarán las nociones básicas de la programación y la robótica. Nos evaluarán y aprobarán según sus criterios. Y es que no habrá campo de conocimiento que se libre de ellos. Desde lo más doméstico hasta la más complicada ingeniería espacial. E un futuro contaremos con un robot para realizar cualquier tarea. 

Lo único que, a día de hoy se tiene claro, es que para saber “entenderlos” debemos usar el maravilloso lenguaje de programación Python, del que ya hablamos, y que se caracteriza por ser  un lenguaje  de código abierto, principalmente orientado a objetos, muy sencillo y fácil de entender. Gracias a la comunidad con la que cuenta para el desarrollo de la IA y sus recursos online, y open-source disponibles, nos hará la vida mucho más fácil. 

 

 [*]  Las tres reglas de Isaac Asimov
Primera: un robot no puede hacer daño a un ser humano o, por inacción, permitir que un ser humano sufra daño. 
Segunda: un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos, excepto si estas órdenes entrasen en conflicto con la primera Ley. 
Tercera: un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la primera o la segunda Ley.