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¿El Big Data es tan ‘big’ como parece?

La tecnología Big Data está revolucionando todos los sectores de la sociedad. Cada segundo que pasa se generan miles de millones de datos procedentes de diferentes fuentes y en diferentes formatos, pero ¿son todos útiles? ¿Es viable dejarlo crecer sin control alguno? ¿Qué campos están afectados por la afirmación de ‘información es poder’?

En la actualidad, la información y los datos que generamos están creciendo exponencialmente a un ritmo vertiginoso. En los últimos cuatro años se ha generado más del 90 por ciento de toda la información a lo largo de la historia, y durante la lectura de este artículo se habrán hecho más fotos en un día que en todo el siglo XIX. Es más, para el 2025, se prevé que una persona que esté conectada a internet, interactuará con diferentes dispositivos, también conectados a la red, un promedio de casi 4800 veces al día. Es decir, aproximadamente realizará una interacción cada 18 segundos.

El big data son datos, muchos datos. Su volumen es tal que inundan la sociedad y se hace cada vez más complicado organizarlos, estructurarlos y extraer una decisión acertada en base a ellos. Su complejidad se debe principalmente a la naturaleza no estructurada de los datos que generamos debido a las nuevas tecnologías. Y es que esos datos están en todas partes: cada vez que subimos una foto a Instagram, seleccionamos una lista de Spotify o cuando visitamos cualquier tienda virtual.

Muchos de estos datos se generan sin darnos cuenta, mientras que otros tantos los generamos necesariamente por temas laborales. Sea por el motivo que sea, de todo ese volumen de información, solamente es útil un 0,5 por ciento, el resto es información desechable.

Así que, la respuesta a la pregunta de si el Big Data es tan ‘big’ como parece la respuesta es sí. Completamente y rotundamente, sí. En la  sociedad actual, la extracción de datos de cualquier actividad se ha vuelto fundamental. Ya nada ni nadie se libra. La introducción de internet en nuestro hábito diario y la inclusión de un microprocesador en casi cualquier aparato, han disparado la recolección de datos hasta cotas nunca antes vistas. Uno de los problemas es que no hay control en la recolección y generación de esos datos.

Las cuatro ‘V’ del big data

Las llamadas cuatro ‘V’ tradicionales explican de forma sencilla las características que definen y explican las ventajas y la magnitud del big data. 

Volumen. La cantidad de información que se genera en el mundo es increíble. Más de 2,5 trillones de gigabytes son generados al día. Para hacernos una idea, en 60 segundos se publican casi medio millón de tweets.

Velocidad. Es la rapidez con la que se mueve esa información. El tiempo de reacción para analizarla y extraer una conclusión se considera crítica, ya que determina el éxito de una empresa u de otra. Imaginad todo el potencial que se puede sacar con la tecnología 5G en tiempo real. 

Variedad. El origen y el tipo de esos datos no tiene una estructura definida, sino que son cada vez más heterogéneos y de fuentes diferentes. Diferenciamos datos estructurados, admisibles en una base de datos relacional, datos semiestructurados, XML o NoSQL, y datos no estructurados, como cualquier vídeo, imagen o acciones de clics en las páginas que visitamos, por ejemplo. 

Veracidad. En lo que se refiere al grado de fiabilidad de la información recibida. Es necesario conseguir datos de calidad, ya que 1 de cada 3 personas que tienen que tomar decisiones sobre estos datos, no confía en ellos. No vale cualquier dato.

Sin duda, esta técnica se ha convertido en una herramienta de toma de decisiones muy poderosa, por las ventajas a la hora de realizar predicciones “acertadas” en tiempo real en cualquier entorno. Es posible dejar de especular con los fichajes de un equipo o analizar su sistema de juego basado solo en números, mejorar la calidad de los pacientes en hospitales, e incluso mantener felices a los clientes en la industria del turismo, tan solo con el Big Data.

La irrupción del Big Data ha incentivado la creación de más de 4,5 millones de puestos de trabajo. La demanda gira en torno a, no solo ser capaces de recopilar cualquier dato por absurdo que parezca, sino a poder interpretar dichos datos a través de un gráfico.
No será extraño que en un futuro, no muy lejano, se deje de denominar Big Data para empezar a ser conocido como ‘Colossal Data’.