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Base de datos, un elemento clave en cualquier compañía

“Los datos son el petróleo del siglo XXI.” Esta frase tiene muchos padres y se utiliza bastante a menudo pero no por ello deja de ser reveladora. Las empresas manejan actualmente una gran cantidad de datos, ya sean personales, financieros, de inventario… La información que las organizaciones pueden obtener al procesar inmensos volúmenes de datos es de gran valor. Mediante el análisis de datos se puede, por ejemplo, elaborar estrategias ad hoc, generar oportunidades de venta mediante segmentaciones, detectar fraudes o predecir el comportamiento de nuestros clientes. Las bases de datos aparecen como consecuencia de la necesidad humana de almacenar toda esa información relevante para preservarla y acudir a ella cuando nos haga falta.

¿Qué es una base de datos?

Una base de datos es una serie de datos organizados y relacionados entre sí que se recolectan y explotan mediante los sistemas de información de una empresa o negocio en particular.

La electrónica y la computación supusieron una revolución en lo referente a recolección de información, ya que hicieron posible almacenar enormes cantidades de datos en espacios físicos limitados. Hoy en día, las bases de datos también sirven para desarrollar análisis. Las bases de datos más modernas tienen motores específicos para sacar informes de datos complejos.

Estas son algunas de sus características principales:

  1.  Independencia de los datos.
  2. Datos únicos.
  3.  Accesibilidad por parte de múltiples usuarios.
  4.  Integridad de los datos.
  5. Consultas complejas optimizadas.
  6.  Seguridad de acceso y auditoría.
  7.  Respaldo y recuperación.
  8.  Acceso a través de lenguajes como el SQL.
Los Sistemas de Gestión de Base de Datos (SGBD)

Los SGBD son softwares que sirven para crear y acceder a los datos de la base. Gracias a estos sistemas la información se puede ordenar y recuperar rápidamente. Se puede decir que ejerce de interfaz entre la base de datos, el usuario y las aplicaciones que la utilizan. Para el acceso y la manipulación de las bases de datos se emplea como lenguaje estándar el Structured Query Language (SQL), que sirve, entre otras cosas, para ejecutar consultas, recuperar datos o actualizar registros. Aunque su uso está muy expandido hoy en día, también están apareciendo otros ‘idiomas’ de programación.

Tipos de base de datos

A continuación vemos algunos de los principales tipos de bases de datos.

Base de datos relacional

Los elementos se organizan como un conjunto de tablas con columnas y filas relacionadas entre sí. La tecnología de bases de datos relacionales proporciona la forma más eficiente y flexible de acceder a información.

Base de datos distribuida

Consta de dos o más archivos que se encuentran en sitios diferentes. La base de datos puede almacenarse en varios ordenadores o repartirse en diferentes redes. Por ello, la base de datos distribuida tiene una mayor disponibilidad de los datos debido a sus múltiples ubicaciones aunque también puede conllevar problemas de duplicidad de datos.

Base de datos orientadas a objetos

Representa los datos en forma de objetos y clases. El objeto puede ser desde un resultado de búsqueda a una tabla mientras que una clase es una colección de objetos. A medida que ha ido aumentando el uso de la tecnología web, muchas empresas han optado por este tipo de base de datos porque es útil para mostrar los elementos de estas tecnologías. Normalmente están escritas en lenguajes de programación orientados a objetos como Java, C o Smalltalk.

Base de datos no relacional

Una base de datos NoSQL, o base de datos no relacional, permite almacenar y manipular datos no estructurados y semiestructurados. La diferencia con una base de datos relacional es que en las no relacionales no se define cómo se deben componer todos los datos insertados.

En este tipo de base de datos se evita el uso del lenguaje SQL para emplear otros como JSON (JavaScript Object Notation); CQL (Contextual Query Language, anteriormente conocido como Common Query Language); o GQL (Graph Query Language).

Como curiosidad, cabe destacar que las bases de datos no relacionales surgieron con la aparición de Facebook y Twitter debido al masivo volumen de datos que implicaban estas redes sociales.

El futuro está en la nube

Cada vez son más las empresas que dejan de funcionar en local para alojar sus bases de datos en la nube. Según un estudio de Gartner, en 2022 el 75 por ciento de las bases de datos migrarán a una plataforma del entorno cloud.  Los motivos son varios, como la agilidad de implementación, la facilidad de acceso desde fuera del sistema o el ahorro en los costes de los servidores. Uno de los puntos débiles de la nube era la seguridad. Sin embargo, sus constantes mejoras en este aspecto la hacen estar a la par actualmente con los servidores locales.

A continuación se explican los dos principales modelos de base de datos que podemos encontrar en la nube:

  • Tradicional: es muy parecido a una base de datos alojada en local, ya que se administra de forma interna, con la única diferencia de que el servicio de suministro se encuentra en la nube. En este modelo, una compañía compra espacio de un proveedor de servicios en la nube y el control de la base corre a cargo de los desarrolladores de la empresa a partir de una metodología DevOps o de profesionales de la informática. De esta forma la organización es responsable de la gestión de la base de datos.

  • Database as a Service (DbaaS): la base de datos se desarrolla en la infraestructura física del proveedor a cambio de una suscripción de pago. De esta forma, el cliente solamente gestiona el contenido y las operaciones de la base de datos. Las bases de datos como servicio suelen ofrecer ventajas como copia de seguridad, alta disponibilidad, supervisión continua de la base de datos o aplicación de parches. Por estas razones este modelo es de gran utilidad para las empresas.

 

Otra de las tendencias de futuro en cuanto a bases de datos en la nube son las bases de datos autónomas. Gracias a la tecnología de la nube y al aprendizaje automático este tipo de base de datos no requiere la asistencia de administradores, ya que son capaces de llevar a cabo por sí solas tareas como el ajuste, la seguridad, las copias de seguridad, las actualizaciones, etc… Por ello una base de datos autónoma podría implicar un ahorro económico considerable así como la posibilidad de emplear a los administradores de bases de datos en otras tareas de enorme valor añadido como el modelado de datos o arquitecturas de datos.