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ADN: almacenando mucho más que tus datos personales

Debido a que la creación de contenido digital aumenta diariamente de una forma sorprendente, en un futuro no muy lejano, necesitaremos mejores dispositivos para almacenar todo ese volumen de datos de una forma segura y eficiente. Sin duda, las cadenas de ADN están tomando ventaja y se están convirtiendo en un valor seguro. ¿El motivo? No necesitan tanto mantenimiento como los medios tradicionales.

La carrera entre generar información y su almacenamiento debería ir a la par. Sin embargo en los últimos años se ha apreciado una enorme brecha. Se ha demostrado en numerosas ocasiones, sobre todo al hablar de Big Data, que cada día se produce a un nivel exponencial, más información de la que se puede almacenar. 

Según algunos estudios, se calcula que para 2020 se habrán producido diez veces más datos que en 2013 y que esas cifras no van a parar de crecer. Por este motivo, es necesario investigar formas más rentables, óptimas y duraderas para guardar todos esos datos -o al menos los más importantes- y reducir la brecha entre ambas necesidades.

Todo apunta, sin duda, a que el almacenamiento molecular será una solución para guardar la información más crítica dentro de unos años. Sus numerosas ventajas, frente a las pocas desventajas -previsiblemente solucionado por el desarrollo de la ciencia- la convierten en la mejor opción para el depósito masivo, duradero y de poco tamaño frente a los métodos tradicionales que conocemos hoy en día.

¿Qué ventajas tiene el almacenamiento molecular?

Las cadenas de ADN, conocidas también como almacenamiento molecular, cuentan con ventajas significativas. Una de ellas es su relación entre tamaño y capacidad de almacenamiento: un solo gramo de ADN tiene la capacidad para almacenar el equivalente a tres millones de CD (unos dos petabytes de datos). Además, no necesitan ningún tipo de electricidad, lo que conlleva un ahorro de espacio y de mantenimiento más que notable.

Así mismo, a diferencia de otros medios físicos, discos duros externos o cintas magnéticas, el almacenamiento en cadenas de ADN no exige un mantenimiento constante. Una biblioteca molecular tan solo necesita mantenerse en un sitio fresco, seco y oscuro. Condiciones que se dan en cualquier parte y que elevan a este tipo de almacenamiento a una posición ventajosa a la hora de elegirlo entre el resto. 

Por último, otra gran ventaja es que se reduce la posibilidad de que la información se pierda en los constantes cambios tecnológicos: se elimina por completo la incompatibilidad entre versiones anteriores debido a la universalidad de las moléculas de ADN, se evita radicalmente que se queden obsoletos los dispositivos, y se posibilita el poder leer la información archivada en ADN sin depender de la época en la que estemos. 

Por otro lado, su mayor desventaja quizás sea, su coste de producción. El precio de almacenar un par de DVD’S de alta resolución es aproximadamente de un millón de euros. Cifra que actualmente no es rentable pero que, con los avances del aumento de la eficiencia en la síntesis y lectura del ADN, será posible escalar el procedimiento en un corto periodo de tiempo. Otro pequeño aspecto a considerar es que, cuando la cantidad de información a secuenciar sea elevada, el proceso requiere de días o semanas y hace que su práctica sea limitada.

Cómo funciona

Un equipo formado por científicos, ingenieros eléctricos e informáticos, ha conseguido codificar, almacenar y recuperar información de una molécula de ADN. En términos prácticos, ha creado el equivalente genético de un bit -la unidad mínima de información digital en informática- que puede representarse con dos valores, encendido o apagado. 

Para copiar un archivo digital, como por ejemplo un documento de texto, los dígitos binarios tienen que ser traducidos al código del equipo del ADN, y una máquina de síntesis de ADN estándar produce esa serie en la secuencia correspondiente. De esta forma se puede almacenar cualquier información en una molécula helicoidal. 

En definitiva, el almacenamiento en las cadenas de ADN es una solución que satisface la mayoría de las exigencias que se demandan hoy en día en el mercado: poco espacio, poca energía, poco mantenimiento o durabilidad. Aunque parece que se ha dado con una tecnología que tiene aún mucho por descubrir, llevará un tiempo el que pueda llegar a implementarse, debido a su alto coste. En cualquier caso, cualquier dato que se pueda convertir en un número de bits se podrá guardar en secuencia de ADN.